Cuando uno oye ese título lo primero en lo que piensa, es esto:

Y después, por supuesto, que Vicente Blasco Ibáñez no pudo haber escrito la biografía de Espartaco por elementales problemas de agenda, ya que estaba muerto antes de que naciera el afamado matador de reses bravas.
Así pues, va a ser una nueva versión de las andanzas de Espartaco, uno de los líderes de la Tercera Guerra Servil y del que históricamente se sabe entre muy poco y nada, básicamente lo que los romanos quisieron explicar para la posteridad, y que se resume en esto: unos esclavos desagradecidos se alzaron contra nosotros y les dimos matarile-rile-rón-chimpón. A todos los efectos Espartaco es más un personaje literario que histórico, una especie de Jesucristo laico y protomártir de todas las causas contra la esclavitud y la opresión laboral, que no en vano hubo unos señores muy simpáticos en la Revolución de Noviembre que se llamaron espartaquistas, y no precisamente por buscar saunas gay en la guía Spartacus.
Todo eso muy bien, pero seamos sinceros: no mola. Afrontemos la realidad: no mola nada. Luchar por la propia libertad o por tus derechos es un discurso desfasado y que no dice nada a las nuevas generaciones criadas en la nueva doctrina de la molonidad.
Lo que mola es la venganza. Porque cuando te tocan los cojones, tú a ellos se los cortas. Con dolor. Con mucho dolor. Con ensañamiento y que les duela tanto que allá en casa se eche a llorar el perro. Eso mola.
Visualicemos aquí el trailer de esta impresionante serie.
Así pues hay que hacer “The boldest show in television”. Bold es más o menos intrépido, chulo, tirao pa’lante. “Survival of the best revenge”, leí yo mal la primera vez aunque es “Survival is the best revenge”, pero hasta me pareció lógico. Vamos, es que lo dice todo. Para qué andarse con tonterías de supervivencia de los más aptos, eso es de marujas. La supervivencia de la mejor venganza. Después de que Jay y Bob el Silencioso soltasen lo de “Os haremos comer vuestra mierda hasta que caguéis la mierda de vuestra mierda y luego os la haremos comer también”, hay que estrujar mucho el cerebro para decir algo con gancho. El que tiene más mala leche gana, de eso no hay duda. “Algunas leyendas se escriben con sangre”. A cubos, que hay mucho que escribir.
Pero cualquier descripción palidecería ante la dramatización de cómo dos hipotéticos guionistas de esta serie podrían haber gestado esta maravilla.
-Tío, tenemos que hacer una serie. ¿De qué podríamos hacerla?
-No sé. ¿Tetas y culos?
-Eso ni se menciona. ¿No te falta nada?
-Hombre, ya: violencia. Creí que no hacía falta ni decirlo, que somos profesionales de esto.
-Perdona, tío, no quería poner en duda tu saber hacer. ¿Has visto alguna peli buena últimamente, para plancharla?
-Pufff, no sé. ¿No se notará mucho?
-¿Y qué más da si se nota, si a la gente le da igual?
-Tienes razón. Mira el Cameron: te zumba Pocahontas o Ferngully y la gente sale encantada.
-Qué tío más grande, el Cameron.
-Un coloso. Un ejemplo para todos nosotros. Ya le gustaría al tío ése que hizo esa película en blanco y negro llegarle a la suela de los zapatos.
-¿Cuál peli?
-La del ciudadano que no sé qué que se metía en política y la liaba parda. En un capítulo de Los Simpson también sale.
-Ah, ya. Nos la hicieron ver en la escuela de cine. Flojilla, ¿eh? A veces no pasaba nada. Y con el final no me cosqué mucho.
-Ya te digo. ¿No has visto alguna peli así de venganza que mole y la hacemos nosotros más molona?
-El otro día vi en la tele una de un tío que era así parecido a Gladiator.
-Coño, promete. Peliculón, Gladiator.
-Peliculón peliculón. Iba de un tío que también era gladiador. La peli es del 2004, pero bueno, se nota que está basada en un libro porque a veces es un poco coñazo.
-Me suena, sí. Pero creía que era más antigua.
-Puede ser. No sé. Pero estaba bien: al tío lo ponían de gladiador y se encabornaba que no veas, les montaba una revolución que lo flipas. Lo hacía todo por venganza, creo.
-La venganza mola. Eso lo entendemos todos. Te pisan un pie, y les pegas un tiro. Para qué darle más vueltas.
-Ya te digo.
-¿Y se cargaba a mucha gente?
-No veas.
-Pues empezamos por ahí. Pero eso es de cosa antigua, ¿no?
-Sí, tío. Debe ser de cuando 300, o antes incluso.
-¿300? Buah, tío: peliculón. Ahí todos los griegos vengándose de los cabrones que los atacaban.
-Peliculón, peliculón.
-Ah, pues lo hacemos así en plan 300, que cante el ordenador, y todo como muy romántico y así en tonos pastelote.
-Moooola. Y que la sangre salga a borbotones, como en los mangas.
-¡Ahí, ahí! Como en 300 pero más, que se quedaban muy cortitos y la película era muy gay.
-¿Lo dices porque iban en calzoncillos?
-No, hombre, lo digo porque a veces se ponían blandengues y no salía sangre. Aquí que salgan medio en pelotas todo el rato, y de vez en cuando en bolas. Y si la serie tiene que molar, chorro de sangre cada cinco minutos.
-Vale. Y entre medias culos y tetas, que si no se nos distraen.
-Ahí. Oye, nos bajamos la peli ésa que te digo y miramos un par de cosas de la Wikipedia, y nos ponemos a hacer el piloto.
-Vaaaale.
Después de ver la versión de Espartaco de 2004 y de consultar unas páginas en la Wikipedia:
-¿Ves, tío? Te lo dije: podemos hacer algo así como 300. El Espartaco era un tracio, que debían ser parecidos a los griegos porque vivían cerca. Los ponemos así con un casco guapo y medio en bolas. Pero que nieve y eso cuando van a la batalla. Que se vea que son tipos duros.
-Claro. Como en los tebeos de Conan, que en una ventisca el tipo iba por ahí con taparrabos y sólo con un capa, que con el viruje da igual que la lleves o no que se te mete el frío por todas partes.
-Es que Conan sólo llevaba la capa para molar. El frío se la pelaba. Y a éstos igual.
-Jo, esto ya me está molando.
-Y a mí, tío. Y a mí. Pues entonces los ponemos que son tracios, y que tienen unos enemigos que se llaman… a ver que lo he apuntado aquí… los dacios. ¿A ésos como los ponemos?
-Son los malos, ¿no? Pues entonces que sean feos.
-Claro, lógico. Y primitivos, en plan película de Tarzán.
-¡Ya sé, tío, ya sé! ¡Como los malos de El guerrero número 13! Peliculón.
-¡Peliculón, peliculón!¡Tío, podemos poner a vikingos también!
-Sí, pero todavía no. Mejor apúntalo y lo ponemos para la segunda temporada si da tiempo. Y ponemos el discurso ése de “he visto a mi abuela” y toda la pesca. Luego miramos en Youtube cómo era.
-Oye, pero aquí pone que en realidad los tracios y los dacios eran dos pueblos muy parecidos y que algunos historiadores dicen que formaban parte de un grupo étnico más grande llamados los getas. ¡Jaja! ¡Los getas!
-¡Mola! ¡Los getas! Bueno, qué más dará. Ponemos a los dacios como a neanderthales y listo. Si había neanderthales en Escandinavia también los podía haber más abajo.
-Es verdad. Mola. Pues entonces los dacios les tocan los huevos a los tracios. Y aquí pone que en esa época los romanos estaban en guera con un tío que se llamaba Mitídrates que les tocaba los huevos.
-Y los romanos fueron a vengarse, ¿no?
-Ahí está. Y digamos que piden ayuda a los tracios que están por la zona, y los tracios dicen que mola , pero que los ayuden a ellos a vengarse de los dacios.
-Sí, tío, todo tiene sentido. En realidad la Historia es muy sencilla cuando la explicas bien. Oye, ¿y cuántos tracios ponemos?
-No sé. Una docena, o así. Que la gente se haga a la idea de que son más, no sé. Además los actores salen caros. Todo lo demás lo hacemos con el becario que lleva lo de los ordenadores. Como el campamento de los romanos: lo hacemos así gigantesco pero luego que no salgan más de cinco juntos o así, que las armaduras de verdad hay que pagarlas.
-Mola. Entonces Espartaco se va a la guerra. Pero antes…
-…deja bien satisfecha a su señora. Ahí, una escena de polvaco guarro, con música cañera.
-Y a cámara lenta.
-Eso que no falte. Y luego se despide de ella en un amanecer todo guapo así que le ponga el tío del ordenador unos tonos chulos que él sabe. Que se mire la escena de 300, y como así.
-Apúntaselo, apúntaselo en guión.
-Sí, mira. “Como la escena de despedida de 300, ni más ni menos”.
-Y ponemos así una hojitas cayendo lentamente a cámara lenta. ¿Podemos poner hojitas?
-Las que tú me digas, corazón. Ponemos hojitas cayendo porque el tipo se va a la batalla.
-Vale. Entonces los romanos son unos hijos de puta.
-¿Todos?
-Todos. Para qué complicar las cosas. Y putean a los tracios cosa mala, y hacen que se hostien por ellos. Ahí, todo sangre saltando.
-A cámara lenta.
-Cómo mola la cámara lenta. Además así rellenamos metraje. Somos la hostia.
-Pero qué hijos de puta son los romanos.
-Ahí, para que los espectadores se solidaricen con Espartaco. Cine con sentimientos, tío.
-Ya te digo. Se van a cagar los romanos cuando se encabrone el Espartaco.
-¡Se van a cagar! Pues hacemos que los tracios se den cuenta de que los dacios los van a atacar por la retaguardia y atacar la aldea de Espartaco.
-Ya es casualidad, ¿no?
-Hombre, sí, pero mola.
-Es verdad. Y se rebotan con los romanos, que les dicen que ni de coña.
-Qué cabrones, los romanos. Oye, ¿y con los romanos qué hacemos?
-Ya te digo: unos cabrones.
-Pero algo más tendrán que hacer.
-Ya sé: una panda de salidos.
-Me vale. Imagínate que está el jefe de los romanos contra el rey ése del que se van a vengar.
-Imaginado.
-Y se le planta allí su mujer de sorpresa para llevarle un mensaje.
-¿Y no podía ir otro tío? Coño, que tiene que ir desde Italia a Rumanía o por ahí y en zona de guerra. Que entonces las comunicaciones no eran como ahora. Yo qué sé, igual tardaban en llegar un día o más.
-Pero es que la tía va a echar un polvo. Se le planta allí sólo con una especie de abrigo de pieles y se le despelota toa.
-Me mola como piensas. Menuda zorra. A ésa la vamos a poner enseñando el chocho todos los capítulos.
-Vale. Pues entonces eso, que el Espartaco dice que se va a proteger a su familia, como el Maximus en Gladiator. Y como no lo dejan, se los carga a los romanos.
-Con chorros de sangre. Y a cámara lenta, que siempre duele más.
-Eso, con chorros de sangre. Y su mujer está recogiendo fruta en medio de la nada como en un sitio con piedras, todo en bruma, ahí un árbol solo sin venir a cuento. Pero a tomar por saco del pueblo, ¿sabes?
-¿Ella sola? ¿Y qué pinta un árbol frutal ahí en medio de la nada?
-Es que así la atacan los dacios y la pillan desprevenida.
-Jo, pobre chica. Ella contra todo el ejército de los dacios.
-No, hombre, un puñado nada más. Tampoco tenemos mucho presupuesto.
-Ah, mola. Y entonces…
-…¡llega Espartaco! ¡Y los pone mirando a Delfos! ¡Llegan los surtidores de sangre a Delfos!
-¡El rescate heroico!¡Eso nunca falla!
-Y después, allá a a tomar por saco, ven que arde el pueblo, todo así en medio de la nada, que seguro que las huertas las tienen lejos y van a ellas en coche por la mañana. To hecho por ordenador, ya sabes.
-Jo, sí que debían estar buenas las frutas de ese árbol, para ir hasta allá a por ellas.
-Pozí. Y los dacios que andaban por allí en vez de estar destruyendo el pueblo iban a eso, a cargarse a los que andaban por ahí fuera. Qué cabrones los dacios. Lo que tienen de neanderthales lo tienen de genocidas cabrones. Se merecen lo que les pase.
-Vale, entonces el Espartaco con la buenorra de su mujer se van por ahí y acampan en una especie de desierto, algo así como cuando el Maximus se va a salvar a su familia.
-No sé. ¿En esa parte del mundo no hay bosques y eso?
-Ni idea. Yo lo digo porque mole. Así cuando se pongan a jincar a lo burro y en cámara lenta mola más.
-Ahí, que le dé lo suyo. Y la mañana siguiente…
-Los pillan los romanos. Oye, ¿y cómo los han seguido? ¿Con GPS? ¿Y no sería más lógico que pensasen que han muerto con el resto de la aldea?
-Tío, si te quieres cargar la serie dímelo claramente y llamo a otro tipo que sepa hacer guiones como Hollywood manda.
-No, hombre, no. Era una idea.
-Aquí no nos pagan por tener ideas. Nos pagan por coger las ideas de otros y hacerlas más molonas. Que no se te olvide.
-Bueno, pues entonces trincan a Espartaco.
-A cámara lenta.
-¿También?
-Toda escena que mole, a cámara lenta.
-¡Pero es que nuestra serie tiene un montón de escenas molonas!
-Pues eso: pondremos toda la cámara lenta que haga falta. Y si tengo que poner los títulos de crédito a cámara lenta y con chorros se sangre, se ponen.
-Jo, que no molaría ni nada.
-Ya te digo. Y entonces esclavizan a Espartaco y se lo van a cargar en la arena de los gladiadores.
-¿Pero lo esclavizan o es reo de muerte? ¿Y por qué no se lo cargan allí directamente?
-Tú haces demasiadas preguntas, ¿sabes?
-Tranqui, tío.
-¡Se lo llevan porque sí! ¡Y lo ponen ahí en la arena con cuatro gladiadores! ¿Sabes por dónde voy?
-¡Coooooño! ¡La escena de Gladiator en la que va de sobrao y se los carga a todos! ¡Peliculón!
-¡Peliculón, peliculón! Que no mola ni nada esa escena, el tío ahí to chulo que se los carga con la punta de la picha como quien se moja un sobao pasiego en el café con leche.
-¿Que si mola? En el cine no porque me dio palo, pero en casa con el dvd me puse a tocar la zambomba.
-Pero antes, culos y tetas, y presentamos algún personaje de relleno. Ponemos, no sé, una orgía.
-Eso, gente comiendo y bebiendo y unas bailarinas por ahí.
-Tú sigue así y vas a ver qué poquito duras en este negocio. ¡Gente follando, joder! Y los de al lado comiendo y follando como si nada. Y bailarinas también, claro. Que el personal se ponga bruto antes de la matanza.
-Porque el Espartaco se va poner serio.
-Ya te digo. El Punisher ve lo que va a hacer Espartaco y echa la raba. Primero se defiende, pero parece que lo van a matar en la arena porque se siente derrotado y que su vida ya no tiene sentido. Pero entonces…
-El tío piensa en todas las putadas que le han hecho, y que seguro que se van a follar a su mujer. Vamos, que se encabrona, porque además le dan tajos y le sale así la sangre a borbotones, como en Ninja Assasin, menudo peliculón.
-Peliculón, peliculón.
-Y el Espartaco pimba, dale, los pone de verano. Pero que se note que es el prota, ¿eh? Cada tajo que da, que llegue la sangre al público. Y los mutila a lo bruto, los corta así en plan animal.
-Mola, tío, como si la espada fuera de adamantium.
-Eso, eso. A uno le ensarta la cabeza desde abajo y atraviesa el yelmo y todo. Es mucho el adamantium.
-Jojo, cómo mola. Me estoy flipando sólo de pensarlo. Y además todo así por ordenador, que no se sepa nunca si es de día o de noche. Así las cagadas de guión y las incoherencias temporales no se notan.
-Se ve que has aprendido en un buen sitio, colega. Pero una cosa así para acabar. Al tío al que le ha cortado las dos piernas ve que no se lo ha cargado, y que se arrastra por el suelo… pero no se ve el hueso cortado ni nada, ni que sangre.
-Pues no lo entiendo… debería estar desangrándose como un cerdo el pobre. ¿Cómo va a tener las heridas cauterizadas?
-Tú piénsalo.
-Pues ahora no caigo, a no ser que… cooooño. ¡Tío, eres un genio! ¡Un homenaje al Episodio III! ¡El tío se arrastra como Anakin después de que Obi Wan le cortase las piernas con el sable de luz!
-Es que hay que dar estos detallitos para que se vea la calidad. No te digo yo que no nos caiga algún premio.
-¿Y tú crees que la gente va a pillar la referencia?
-Seguro. Esta serie está dirigida a un público cinéfilo y que busca la calidad. Como tú y como yo.
-Oye, ¿y cómo se carga al tío que se arrastra por el suelo?
-Hombre, pues lo típico de un héroe: le clava en to el ojete un tridente. Así por la espalda y sin piedad, ensañándose y disfrutando con ello, como haría cualquiera, que así el público empatiza. Que se vayan haciendo a la idea sus enemigos de que esto es algo personal. ¡Que se van a follar a su mujer y eso no se puede consentir, coño!
-Qué hijos de puta. Se van a cagar. Y como el tío mola tanto, lo hacen gladiador. Debía molar un huevo ser gladiador, ahí cargándose a la peña todo el día.
-Ya te digo.
-Oye, y ya para ir haciéndonos una idea de todas las temporadas: ¿al final a Espartaco se lo cargan como pasó de verdad?
-Pffff. Bueno, eso se supone que pasó pero no está nada claro. Igual se escapó, quién sabe. Porque está claro que un tío tan molón y que se va a bajar así a la peña con su venganza, que es que se van a cagar, no lo vamos luego a dejar que lo maten así como así. Pero bueno, ya veremos.
-O podemos hacer que se cargue Roma. Entra allí, lo quema todo y se carga al emperador.
-Creo que entonces todavía no había emperador.
-Bueno, da igual. El Tarantino hizo que unos judíos se cargasen a Hitler, esa escena al final molaba, en plan venganza. A mi sobrino porque puso eso en un examen lo suspendieron. Ya ves tú, como si importase mucho cómo murió Hitler, la cuestión es que la palmó. No sé a qué viene fijarse tanto en los detalles.
-Qué cabrón, el profesor. Ya le vale, que así mola mucho más. Y queda más claro: se vengan de Hitler y se lo cargan.
-Ya te digo. Mañana va a ir mi hermano a hablar con el profesor y se va a cagar.
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